Resumen: Finlandia y Nokia, crear la economía más competitiva del mundo



Escrito por Raymundo Curiel

17 de febrero del 2014


Este es un resumen del caso de Finlandia y Nokia: crear la economía más competitiva del mundo escrito por Michael Porter y Örjan Sölvell del Harvard Business School, donde se habla que este país para el 2001 se había convertido en una economía competitiva y de rápido crecimiento. Sin embargo el descenso en el mercado de telecomunicaciones dejaba a la economía Finlandesa con interrogantes sobre los logros del país y de la empresa Nokia.

Finlandia era una nación nórdica considerada alejada del resto de Europa, tiene al mar Báltico al sur y al oeste una extensa frontera con Rusia, y Suecia y Noruega al noroeste. Este país contaba con una de las poblaciones más homogéneas del mundo debido a su muy baja proporción de inmigrantes. El presidente es elegido por un periodo de 6 años, con poderes importantes en temas de relaciones exteriores, así como, para disolver el parlamento y convocar a elecciones, lo que le permitió a Urho Kekkonen ser presidente de Finlandia desde 1956 hasta 1982, dominando la política por 26 años.

Los 3 clusters más grandes de Finlandia a finales de los 90s eran los de la pulpa y papel, productos de madera y productos de metal maquinados. Debido a que esta nación contaba con grandes bosques y tierras para siembra de árboles madereros (76% del total de las tierras del país), el clúster de la pulpa y papel fue el que más había crecido. El PIB se había mantenido con una tasa de crecimiento entre el 3 y 5%, además las tasas de inversión eran muy altas y el factor total de productividad era mejor que el de muchos países europeos. Por haberse aliado con Alemania durante la segunda guerra mundial, el país estaba obligado a otorgar fuertes indemnizaciones en acero, barcos, textiles y maquinaria a la unión soviética y se enfrentó a una gran devaluación por lo menos cada década: en 1949 del 30%, en 1957 de 28.1%, en 1967 de 23.8% y durante los 70s por arriba del 20%. Se contaba con 20 universidades y otras instituciones de educación superior que reunían a 270 mil estudiantes. Al igual que Alemania, Austria, Suiza, Holanda y Bélgica (países germánicos), Finlandia tenía un mercado financiero caracterizado por sus grandes relaciones entre compañías y bancos, el corporativismo finlandés era dominado por grandes grupos (con origen del siglo 19) altamente diversificados como: Valmet, Nokia y Ahlström.

En los 80s, el crecimiento económico se logró por el alto gasto gubernamental que venía creciendo y que condujo a presiones inflacionarias. Durante este periodo, Finlandia fue uno de los países líderes de la OECD en gasto público en investigación y desarrollo al mantenerlo en una tasa anual cercana al 10%. La Agencia Nacional de Tecnología (Tekes) se funda en 1983 llegando a ser el principal motor de la política tecnológica. Noruega y Suecia, habían liberado sus mercados financieros, por lo que Finlandia hizo lo mismo a mediados de los 80s, facilitando así a los bancos el poder hacer préstamos.

Por esta época, con el afán del que el Zar no se apoderase del sistema telefónico, el senado de Finlandia otorgo varios permisos para operaciones telefónicas. Ya después de la independencia de Rusia, el gobierno estableció un operador nacional de telefonía pública como responsable de operar la red dejada por Rusia. Sin embargo, fue en la década de los 20s cuando se sentaron las bases para la radiofonía y telefonía móvil con tres empresas, la primera de ellas fue Salora, un fabricante de radios y televisores que se estableció en 1928.

Para 1991, el PIB real de Finlandia había caído en un 6.2%. Dos años antes había caído el muro de Berlín y la Unión Soviética se había disuelto. Las tasas de interés habían bajado hasta casi llegar al 6% para fines de 1997. Todo esto afecto al país, sin embargo, inmediatamente pusieron en marcha políticas macroeconómicas de austeridad. Entre ellas, estaba el Programa de Clusters que estaba enfocado a desarrollar la capacidad innovadora en Clusters Industriales, con el apoyo de otro Clúster, que era el de Investigación y Desarrollo que en un estudio resaltó el papel del gobierno como creador de las condiciones para un ambiente favorable con cooperación inter organizacional para la acumulación y transferencia del conocimiento. También entre 1993 y 1998, las universidades ya tenían el doble de alumnos y las politécnicas el triple. Durante los 90s estas políticas reformaron las relaciones estrechas entre bancos y empresas y surgieron capitales de riesgo, en parte debido a las incubadoras promovidas por el gobierno. Para 1994, ya existía una Ley de Desarrollo Regional que fortaleció fuertemente las regiones. La competencia estaba generando más rivalidad. Para 1993, se tomó una decisión en el ámbito internacional que elimino muchas barreras económicas y de inversión a otros países nórdicos y europeos, al unirse al Área Económica Europea (AEE) y en 1995, junto con Suecia se convirtió en miembro de la Unión Europea. Para 1999, la transformación de la economía finlandesa se componía del sector líder: equipos electrónicos y de telecomunicaciones como líder (21%), seguido por pulpa y papel (15%), químicos (10%) y maquinaria y equipo (9.5%) con los 3 sectores más grandes cada vez más exportadores. En la década de los 90s el crecimiento de Nokia contribuyo con el 1% al PIB para que Finlandia llegara casi al 5% de crecimiento anual.

El sector finlandés de telecomunicaciones se sujetaba a las leyes de competencia estándar y protección al consumidor. El gobierno empezó a reducir su participación en PTT, anunciando que habría más privatizaciones. Ya a finales de los 90s, el parlamento obligó al gobierno a dejar el negocio de las telecomunicaciones.

La combinación de la tecnología radiofónica junto con los sistemas telefónicos alámbricos motivaron el crecimiento del sector de las telecomunicaciones móviles dando como resultado ventas de 500 millones de teléfonos móviles en el 2001 por todo el mundo, aunque su uso era más penetrante en los países nórdicos por encima del 70% en el 2000.

Para el 2001, ya existían redes móviles en aproximadamente 150 países y las naciones más avanzadas ya comenzaban a instalar una red global estándar. Durante los 80s los sistemas de primera generación eran análogos e incompatibles. Los de segunda generación contaban con tecnología digital y se aceptaron mejor en Europa que en Estados Unidos. A finales de los 90s existían varios sistemas GSM que permitían usar el mismo teléfono en Europa y en Estados Unidos. Nokia desarrolló su propio teléfono CDMA en lugar de adquirir licencias para usar tecnología existente para posteriormente entrar de lleno en una competencia fuerte por los estándares de tercera generación (3G), uno de estos estándares que ya implicaban el uso de Internet.

Los operadores ya se habían convertido en empresas internacionales y junto con los fabricantes de teléfonos ya empezaban a segmentar sus productos y servicios, lo que fue trayendo que los sistemas de línea fija y los localizadores fueran disminuyendo en los países más desarrollados. Una vez que los estándares fueron más estables, surgieron nuevos fabricantes de teléfonos móviles. En los 80s, existían dos compañías líderes en la industria de las comunicaciones: Motorola de Estados Unidos y Nokia-Mobira de Finlandia. Y existían dos canales de distribución: a través de los operadores y a través de distribuidores independientes. Además, el software del teléfono tomaba relevancia para incrementar su valor.

Para el 2001, los 3 competidores lideres eran Nokia, SonyEricsson y Motorola, esta última en los 60s, era el líder en comunicaciones militares, espaciales y comerciales, además de en semiconductores y electrónica de consumo, para los 90s, realizó una inversión de cientos de millones de dólares en un nuevo sistema telefónico satelital llamado Iridium, el cual no resultó como se esperaba. Motorola se vio lento para cambiar de teléfonos análogos a digitales por lo que perdió su liderazgo a finales de los 90s. En cambio, Ericsson durante el 2001 tenía presencia mundial en 130 mercados y ya era conocido por su fuerte enfoque tecnológico y mantenía una inversión en investigación y desarrollo del 16% de sus ingresos por lo que en el 2000 y 2001 cerró varias unidades de negocio para concentrarse en infraestructura de telecomunicaciones móviles, donde ya se le consideraba líder mundial.

Los primeros en adoptar los teléfonos móviles habían sido los fineses y también adoptaron rápidamente el Internet a finales de los 80s. El clúster finlandés de telecomunicaciones empezó a surgir como el más rentable en los 90s. Para 1999, existía una inversión de 285 millones de euros en capital de riesgo para nuevas empresas finlandesas. Para el 2001, los operadores de telecomunicaciones en Finlandia superaban los 100, aunque la mayoría no contaba con una red propia y existían más de 300 empresas finlandesas proveedoras de contenido digital, medios, servicios y portales de Internet. Aunque Nokia era el fabricante líder en Finlandia de teléfonos móviles, también producía infraestructura y contaba con proveedores finlandeses que producían insumos a la medida, mientras que los componentes estándares los importaba. La participación extranjera de Nokia era del 90% en el 2001, un avance importante comparándolo con el 46% que tenía en 1993. Finlandia ya era reconocida por sus profesionales altamente capacitados en TI, sin embargo las inversiones crecían más rápidamente.

Para el 2000, Nokia tenía ventas por 30.4 mil millones de euros, con una utilidad de operación de 5.8 mil millones de euros, superior al promedio de la industria. Nokia enfrentó una crisis a finales de los 80s, pero fue en 1992 cuando registró sus peores perdidas, al grado que los dueños estaban considerando vender la empresa a Ericsson. Un nuevo presidente ejecutivo empezó la construcción de una nueva cultura con 4 valores fundamentales llamados la “Manera de Nokia”: satisfacción del cliente, respeto por el individuo, logro y aprendizaje continuo. Cuando llego el 2001, el mayor reto que enfrentaba la empresa era la evolución de los estándares y ya se encontraba organizada en 3 grupos de negocio: Redes Nokia (GSM y 3ra generación), Teléfonos Celulares Nokia y Nokia Ventures. En 1994, Nokia sacó el primer modelo orientado al consumidor, el Nokia 2100, que tuvo ventas por 20 millones de unidades cuando la meta era de 400,000. En el 2001, ya se contaban con 19 fábricas en 10 países y unidades de investigación y desarrollo en 14 países, aunque la mitad de estas actividades se llevaban a cabo en Finlandia. Algunos socios y subcontratistas de Nokia comenzaron a internacionalizarse no solo con exportaciones, sino con producción en el extranjero, y con más clientes. En 1999, Nokia había lanzado el primer teléfono WAP, aunque con ciertos problemas técnicos. Y también había desarrollado el Bluetooth, que se había usado para conectividad inalámbrica en rangos menores a 10 metros. Sus esfuerzos de investigación los tenían enfocados hacia los “teléfonos inteligentes” con MMS, acceso a Internet y descargar información de la Web.

En el 2001, el clúster de telecomunicaciones de Finlandia se estaba desacelerando significativamente, por lo que Nokia no fue la excepción, al ver disminuidos sus ingresos y utilidades sumado a la escasez de ingenieros y científicos capacitados que enfrentaba el país.

Cite esta publicación

Curiel, R (2014). Resumen: Finlandia y Nokia, crear la economía más competitiva del mundo. Mercadotecnia Sustentable. Recuperado el 24 de septiembre de 2017 de http://www.mercadotecniasustentable.com/

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